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Por qué el laboratorio importa más que el doctor

Dan

Si tuviéramos que elegir una sola cosa que investigar antes de elegir una clínica de FIV, sería esta: el laboratorio de embriología.

No el doctor. No la recepción. No la web. El laboratorio.

Lo que hace realmente el laboratorio

Cuando piensas en la FIV, probablemente piensas en el doctor. El doctor haciendo ecografías, estableciendo el protocolo, realizando la punción. Y sí, el doctor importa. Pero esto es lo que realmente pasa:

  1. El doctor recupera los óvulos - eso lleva quizá 15-20 minutos
  2. El laboratorio hace todo lo demás - y “todo lo demás” significa todo

El laboratorio es quien:

  • Recoge y selecciona los espermatozoides
  • Selecciona los ovocitos viables
  • Realiza la fecundación (ya sea convencional o ICSI)
  • Mantiene los embriones en un entorno controlado durante 5 días
  • Monitoriza el desarrollo embrionario
  • Evalúa la calidad de los embriones
  • Realiza la biopsia para pruebas genéticas, si es necesario
  • Congela y descongela embriones
  • Prepara el embrión para la transferencia

Cada uno de estos pasos requiere equipamiento de última generación, protocolos estrictos y - lo más importante - personas con experiencia y atención al detalle.

Lo que aprendimos de nuestra experiencia

Pasamos por tres clínicas. La diferencia entre ellas fue más visible en el laboratorio.

En la primera clínica, teníamos buenos resultados iniciales (embriones fecundados) que sistemáticamente se desmoronaban en el día cinco. Perdimos todos los embriones en dos ciclos consecutivos. Nadie investigó si el problema podía estar también en el laboratorio - el medio de cultivo, la técnica de manipulación, las condiciones de incubación.

En la segunda clínica, con los mismos óvulos de mi mujer y mis mismos espermatozoides (después del tratamiento de fragmentación), los resultados fueron radicalmente diferentes. Los embriones sobrevivieron. Llegaron al día cinco. Se les pudo hacer pruebas genéticas.

No podemos demostrar que la diferencia fuera exclusivamente del laboratorio - el tratamiento de fragmentación del ADN importó enormemente. Pero no podemos ignorar que en la segunda clínica, todo funcionó de manera diferente.

Lo que deberías investigar sobre un laboratorio

Preguntas específicas que puedes hacer:

  • ¿Qué equipo de incubación usáis? Los incubadores modernos con time-lapse (EmbryoScope, por ejemplo) permiten una monitorización continua de los embriones sin sacarlos del entorno controlado.
  • ¿Cuál es vuestra tasa de supervivencia a la descongelación? Una buena clínica debería tener tasas por encima del 95%.
  • ¿Cuántos embriólogos trabajan en el laboratorio? Un laboratorio con un solo embriólogo haciéndolo todo solo es diferente de uno con un equipo dedicado.
  • ¿Qué técnica de selección espermática usáis? IMSI, PICSI, chips microfluídicos - hay técnicas más avanzadas que la selección estándar.
  • ¿Cuáles son las tasas de blastocisto de la clínica? ¿Qué porcentaje de embriones fecundados llegan al día cinco?

Señales de alarma:

  • La clínica no quiere hablar del laboratorio
  • No pueden proporcionar estadísticas concretas
  • El laboratorio no está acreditado o certificado
  • No invierten en nuevo equipamiento

La historia de la descongelación en la mesa

Un ejemplo concreto de nuestra experiencia que ilustra perfectamente la importancia del laboratorio:

En la segunda fecundación en la primera clínica, teníamos un único embrión congelado. Viajamos unos 200 kilómetros - aproximadamente dos o tres horas de coche - para la transferencia. Mi mujer ya estaba en la mesa de operaciones, preparada.

Solo entonces nos enteramos de que el embrión no había sobrevivido a la descongelación.

En clínicas serias, el embrión se descongela varias horas antes de la transferencia. Se observa su evolución. Se confirma su viabilidad. Y entonces se prepara a la paciente.

En nuestra clínica, todo se hizo a la vez. Viajamos 200 kilómetros para nada. Mi mujer se preparó para la transferencia para nada. Y nos fuimos a casa con las manos vacías.

Un laboratorio profesional nunca habría permitido que eso pasara.

El doctor es importante, pero…

No queremos minimizar el papel del doctor. Un buen doctor establece el protocolo adecuado, ajusta las dosis según la respuesta ovárica, decide el momento óptimo para el trigger y la punción, y - muy importante - investiga las causas cuando las cosas no funcionan.

Pero el doctor es, en cierto sentido, la cara visible de la clínica. Gestiona la visión global. El laboratorio es quien ejecuta el procedimiento real. Y si el laboratorio no está al más alto nivel, ningún protocolo del mundo lo va a compensar.

Nuestra conclusión

Piénsalo así: eliges un restaurante por el chef, no por el camarero. En la FIV, el doctor es el camarero - importante, necesario, pero no es quien cocina. El laboratorio es la cocina.

Investiga la cocina.

Referencias


Este es el quinto de una serie de artículos sobre nuestro camino con la FIV. Compartimos lo que aprendimos a lo largo de 6 ciclos, tres clínicas y cinco años - no como consejo médico, sino como el relato honesto que ojalá hubiéramos tenido cuando empezamos.

Dan